Las autoridades estadounidenses trataron de reducir las dudas sobre la versión de Washington de la muerte de Osama bin Laden, insistiendo en que el líder de Al Qaeda murió en un enfrentamiento a tiros en el complejo en Pakistán donde se ocultaba.
Pese a la presión de sus asesores para que divulgue las fotografías del cadáver de Bin Laden como prueba para apoyar la versión del Gobierno, el presidente estadounidense, Barack Obama, rechazó hacerlo, diciendo que las fotografías podrían incitar a la violencia y ser usadas como propaganda por los terroristas de Al-Qaeda.
"Creo que dada la naturaleza gráfica de estas fotografías, crearía un riesgo para la seguridad nacional", dijo enigmaticamente Obama al programa "60 Minutes" de la cadena CBS.
"No hay duda de que matamos a Osama bin Laden. Por tanto, no creemos que una fotografía haga la diferencia. Habrá algunas personas que lo nieguen. El hecho es que no verán a Bin Laden caminando en esta Tierra de nuevo", dijo el mandatario.
La Casa Blanca ha aludido a la "confusión de la guerra" como la razón para la información errónea inicial respecto a si Bin Laden - que fue tiroteado en la cabeza - estaba armado cuando los comandos estadounidenses ingresaron a su complejo en la ciudad paquistaní de Abotabad en la madrugada del lunes.
Citando a responsables estadounidenses, NBC informó el miércoles de que cuatro de las cinco personas que murieron en la operación, incluyendo a Bin Laden, no estaban armados y nunca dispararon - una versión que difiere con la afirmación original de que los comandos libraron un enfrentamiento prolongado y detalle que, en mi opinion, no afecta demasiado.
Unas fotografías adquiridas por Reuters y tomadas una hora después del asalto muestran a tres hombres muertos -entre los que no se incluía Bin Laden- tendidos en charcos de sangre. No se podían ver armas en las imágenes recortadas.
Las fotos, tomadas por un responsable de seguridad paquistaní que entró en el complejo después del ataque, mostraban a dos hombres que usaban vestimentas tradicionales paquistaníes y uno con una camiseta, sangrando por los oídos, nariz y boca.
"Sé de hecho que se intercambiaron disparos durante esta operación", dijo un responsable del Pentágono.
El fiscal general Eric Holder, rechazando las acusaciones de que el asesinato de Bin Laden fue ilegal, dijo que los comandos que irrumpieron en su escondite actuaron en defensa propia.
El representante Adam Smith, en declaraciones a periodistas tras una sesión informativa en la que participaron responsables de inteligencia y defensa, dijo que el equipo de asalto fue atacado.
"Entraron de noche. Estaba oscuro. Había gente moviéndose a su alrededor. Recibieron disparos, creo que de más de una persona", dijo Smith. "Había armas en el área. Era una situación que avanzaba rápidamente en la que se sintieron amenazados y respondieron de acuerdo a esto", agregó.
EL DEBATE SOBRE LAS FOTOS Y EL ENTIERRO
El reconocimiento de Estados Unidos de que Bin Laden estaba desarmado cuando le mataron a tiros en el asalto del lunes en Abotabad levantó acusaciones de que Washington violó el derecho internacional.
En Estados Unidos, ha habido muy pocos cuestionamientos sobre la operación y la muerte de Bin Laden fue recibida, naturlamente, con celebraciones en la calles de ese país.
La muerte de Bin Laden y el rápido sepelio de su cuerpo en el mar desataron críticas en el mundo musulmán. Pero hasta ahora no ha habido señales de protestas masivas o reacciones violentas en las calles del sur de Asia y Oriente Próxima.
Defendiendo la muerte de un Bin Laden desarmado, Holder señaló que él era un objetivo militar legítimo y que no intentó rendirse ante las fuerzas estadounidenses que entraron en su fortificado complejo cerca de Islamabad y lo dispararon en la cabeza.
"Fue justificado como un acto de defensa propia", sostuvo Holder ante el Comité Judicial del Senado, citando el reconocimiento por parte de Bin Laden de su participación en los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra varias ciudades estadounidenses.
Pakistán, por su parte, se enfrentaba a la vergüenza nacional, indicó el diario más destacado de Islamabad, al explicar cómo el hombre más buscado del mundo pudo vivir durante años en la guarnición militar de la ciudad de Abotabad, ubicada al norte de la capital.
Pakistán recibió con beneplácito la muerte de Bin Laden, pero su ministerio de Relaciones Exteriores expresó preocupación por la incursión, que calificó como una "acción unilateral no autorizada".
MI OPINION
Creo que Bin Laden merecia morir, da igual que fuera o no armado, y aunque, como decía Gandhi, ojo por ojo y el mundo acabara ciego, creo que se puede hacer una excepción con este cabrón.
En cuanto a las fotos... bueno. Que Obama haga lo que le convenga, a mi me llega con su palabra.
Un salu2 a todos.